Esta travesía fue un nado en aguas abiertas, convirtiéndose en una experiencia única en una de las 7 Maravillas Naturales del Mundo
El punto de partida fue donde finaliza el Parque Nacional Iguazú, siendo un recorrido natural e impactante, pasando por debajo del Puente Internacional de la Triple Frontera
El agua del Iguazú nos recibe cálida, transparente y mansa. Nos tiramos desde la lancha y el primer golpe es fría pero a medida que pasan los minutos la temperatura se torna agradable. Ya todos en el agua sonó la bocina para iniciar nuestra travesía: cabeza abajo, brazada tras brazada buscando un ritmo tranquilo para poder disfrutar del entorno verde de los arboles y el rojo de su tierra
Nuestra parada obligada fue debajo del Puente, donde pasan movilidades 50 metros arriba sin saber que estamos abajo nadando. Por un segundo somos los únicos en el mundo que estamos entre dos países sin pasar por Migraciones
No hay corriente, podemos detenernos sin que el agua nos empuje, ni pelear con la correntada. Todo es calmo, en armonía. A los costados, las paredes del puente parecen infinitas. Y el cielo mientras duro nuestra nadada, nos acompañó nítido con el sol resplandeciente haciendo mas bella esta travesía
Estamos ahí mojados, con la respiración agitada, no por el esfuerzo que realizamos sino por esa sensación de estar haciendo lo que casi nadie puede hacer: cruzar nadando el lugar donde se juntan Argentina, Brasil y Paraguay, pasando justo bajo el puente que los une
Ya en la llegada sentimos una gran emoción, pues no fue un cruce turístico, fue nadar en uno de los puntos mas simbólicos de Sudamérica, con el rugir lejano de las imponentes Cataratas
| Grupo de la travesía |
| Triple Frontera |
| Garganta del Diablo Cataratas del Iguazú |



















































