viernes, 14 de agosto de 2026

Cruce La Sal en Invierno brazada tras brazada

 El Dique Punta Negra es un espejo de agua de San Juan con condiciones ideales para el desarrollo de deportes acuáticos. Sin embargo, la natación en aguas abiertas y en aguas frías aún no tiene un evento que la visualice

Cerro La Sal

Un cruce, cuatro mujeres valientes y un equipo de apoyo extraordinario fue lo que se necesito para cruzar a nado desde la Sal al embarcadero, el cual se hizo en el mes de agosto en pleno invierno 

1.600 mts de brazada tras brazada, cada una a su ritmo, con algo de oleaje y viento, pero con la determinación y entusiasmo que nos llevo a terminar este desafío convirtiéndose en historia para cada una de las nadadoras, y que busca instalar a Punta Negra como destino  para el deporte extremo responsable durante todo el año, no solo en verano

En esta ocasión fueron  cuatro mujeres  quienes lo realizaron, promoviendo la participación femenina en el deporte; ellas son : Laura Ortega, Lucy Merino, Flavia Scarso y Beatriz Lund que pusieron ganas y coraje para concretar este Cruce


El cruce invernal a nado en el Dique Punta Negra genera imágenes de superación, paisajes y  adrenalina entre los nadadores y amantes de la naturaleza. Este nado  en aguas a 10° en el mes de agosto se convierte en un desafío físico y mental que busca inspirar a mas deportistas a entrenar en invierno en Aguas Abiertas



Agradecer a la Secretaría de Deportes de San Juan, en especial a la Dirección de Náutica y fundamentalmente al grupo de Guardavidas del Dique Punta Negra y al Sr Roberto Leiva por el acompañamiento en lancha, gomón y moto de agua, protegiendo nuestra seguridad en el nado y en todo el trayecto, cuyo aporte brindado a conciencia permitió que este desafío terminara con éxito

GRACIAS! GRACIAS!! GRACIAS!!!





sábado, 8 de agosto de 2026

De Punta Negra en San Juan a El Carmen en Jujuy

 Pasamos del desierto de San Juan a los cerros verdes y las yungas de fondo de Jujuy. Dos energías distintas e igual temperatura del agua:12° C

Fueron 2000 m sin traje, contra el agua, contra el frio,  a pura cabeza. Un dique en el cual nunca antes lo habíamos nadado, lejos de los nuestros, viviendo emociones y sanciones nuevas, distintas, donde la altura y el frío se hizo sentir en manos, pies y cara. Se completo el recorrido a sabiendas que estábamos entregando todo,  exponiéndonos a la hipotermia; peleando cuerpo y cabeza en cada brazada;  así sin viento, con sol y aguas sin olas y con la determinación de terminar con el recorrido y la distancia.

El cuerpo se adapto? Si, aunque los brazos estaban pesados, la respiración entrecortada, pero también hubo entumecimiento de los dedos , no se sentían; las manos dejaron de responder, costo agarrar el agua,  la cabeza entro en pánico y el cuerpo gritaba ¨me estoy enfriando¨, fue durisimo ya que habia que seguir nadando asi. Al llegar costo incorporarse. Una vez afuera, luego de un breve tiempo, comenzaron los temblores. No mas que eso, ya que al salir del agua nos resguardamos del frio, poniéndonos rápidamente ropa seca y abrigada,  tomando bebidas calientes para que nuestros cuerpos entraron en calor

Laura, mi compañera, nado 1000 m con traje, siendo su primera experiencia en un nado NAF; yo la única mujer sin traje. Ambas pudimos terminar una carrera cargada de extrañas sensaciones debido a la altura del lugar sumada a la temperatura del agua y del tiempo de exposición al frio.  Estamos orgullosas de haber completado la carrera y en mi caso no creo haber podido nadar una mayor distancia pues el cuerpo me estaba diciendo ¨basta!¨ Me costo? si. Tuve temor? si. Fue nadar con miedo y con los dedos y manos dormidos y aun asi... llegar! No fue un sueño, no fue un cuento, fue mi cuerpo y mi cabeza que lograron terminar.

Esta experiencia me deja como aprendizaje que al frio y a la altura se le gana con la cabeza. No fue un nado agradable, fue duro, pero fue mio!